lunes, 22 de septiembre de 2014

Tratamiento de la Esquizofrenia

 


Parte de la idea que en el trastorno esquizofrénico habría una relación entre unos déficits cognitivos

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Experta explica los tipos de esquizofrenia y sus diversos tratamientos

 



1. PAUTAS DIAGNOSTICAS RESUMIDAS DE LA ESQUIZOFRENIA POR EL DSM-IV

·         A. Presencia de 2 a 5 síntomas psicóticos (es suficiente ideas delirantes o alucinaciones auditivas que comentan)
·         B. Disfunción respecto al nivel previo en el funcionamiento psicosocial
·         C. Duración de al menos 6 meses de los síntomas o 1 mes de la fase activa
·         D. Exclusión de trastorno esquizo-afectivo o de trastorno de ánimo
·         E. Exclusión de consumo de sustancias o enfermedad médica
·         G. Exclusión de relación con el trastorno generalizado del desarrollo.

ORIENTACIONES GENERALES

Actualmente existen tres grandes líneas u orientaciones cognitivas en el abordaje de la esquizofrenia:
1ª) La terapia psicológica integrada (I.P.T; Brenner y cols. 1980, 1991; Roder y cols. 1988): Parte de la idea que en el trastorno esquizofrénico habría una relación entre unos déficits cognitivos y las disfunciones de la conducta social, produciendo un "círculo vicioso" entre ambos componentes.
Los déficits cognitivos presentados estarían relacionados con disfunciones del procesamiento de la información de tipo atencional (atención) y codificación de la información (representación); a su vez esas disfunciones llevarían a producir otros déficits cognitivos más complejos en el proceso de formación de conceptos y recuperación de la información (memoria).
Estos déficits complejos a su vez interaccionarían con los procesos atencionales y de representación. En resumen a nivel cognitivo habría un "círculo vicioso" de interacción entre funciones cognitivas elementales (atención, representación) y funciones cognitivas complejas (formación de conceptos, memoria). Esto conformaría el círculo vicioso de tipo I (cognitivo).
Por otro lado tendríamos el círculo vicioso de tipo II (cognitivo- social): el déficit cognitivo derivado del círculo/tipo I impediría que el sujeto adquiriera habilidades de afrontamiento social adecuadas, lo que llevaría a una alta vulnerabilidad a los estresores sociales, disminuyendo su capacidad de afrontamiento general, que a su vez afectaría a los déficits cognitivos.
El programa terapéutico que sigue este modelo se compondría de 5 subprogramas dirigidos a disminuir los déficits cognitivos y de habilidades sociales característicos de la esquizofrenia. La I.P.T se presentaría en un formato grupal de cinco a siete pacientes, con tres sesiones por semana, cada una de 30 a 60 minutos de duración, durante un periodo de tres meses (36 sesiones).
Los cinco Subprogramas se realizarían de forma secuencial comenzando por el subprograma de "Diferenciación cognitiva" (discriminación de categorías estimulares: nombres, formas geométricas, colores, días de la semana; formación de conceptos: sinónimos y antónimos, jerarquía de conceptos, etc.; recuperación de información mediante 253) estrategias mnemotécnicas, etc.); seguiría el subprograma de "Percepción Social" (a partir de determinadas representaciones de escenas sociales por un actor, los pacientes tendrían que discriminar varios estados emocionales e interpretarlos, así como su conducta, posteriormente el grupo valoraría el grado de "adecuación a la realidad" de esas conductas representadas; se discutirían las interpretaciones personales en base a las evidencias reales para ellas); el tercer subprograma llamado "Comunicación verbal", consistiría básicamente en el ensayo-modelado de varias escenas donde se entrena a los pacientes a discriminar y hacer peticiones verbales adecuadas en situaciones sociales (p.e como desarrollar una conversación); el cuarto subprograma, llamado "Habilidades sociales" consiste en el modelado ensayo y práctica de determinadas habilidades sociales (p.e peticiones asertivas, pedir información, etc); y el último subprograma, llamado "Resolución de problemas interpersonales", desarrolla las habilidades sociales en el terreno de resolución de conflictos relacionales (p.e asertividad, manejo de desacuerdos, etc.)
Programas de rehabilitación del grupo de U.C.L.A (Liberman, 1981, 1986):
Es un programa diseñado para la rehabilitación del paciente psicótico esquizofrénico que cubre el paso del paciente desde el hospital psiquiátrico a la vida social independiente, pasando por estructuras intermedias.
Los programas son secuenciales y se presentan en módulos de entrenamiento de habilidades sociales, en grupos de 5-6 pacientes. Los pacientes cuentan con manuales que cubren el módulo particular; las sesiones se graban en video para ser estudiadas por el grupo; y el juego de roles, ensayo, modelado y refuerzo se usan con profusión.
Módulos comunes a estos programas son: habilidades de conversación, preparación de un relato, búsqueda de empleo, gestión de fondos económicos, utilización de la medicación, gestión de crisis a domicilio, participación en actividades del hospital, participación en actividades de estructuras intermedias (p.e pisos protegidos) y vida social independiente. El trabajo en los distintos módulos puede llevar desde meses a años, y se trabaja de forma secuencial, contando con los recursos humanos de las distintas estructuras sanitarias y con los recursos humanos de las distintas estructuras sanitarias y con la participación (se es posible) del entorno socio-familiar.
Aunque no se emplea las técnicas cognitivas directamente, los autores de estos programas defienden que a través del entrenamiento de habilidades sociales se producen modificaciones cognitivas (ver modelo I.P.T).
3ª) Terapia cognitiva de la esquizofrenia (C.T; Perris, 1988)
Se trabaja desde el modelo cognitivo desarrollado por Beck (1979) aplicado a la esquizofrenia. Se suele trabajar individualmente y/o en grupos pequeños de pacientes. La estructura de las sesiones no difiere, en principio de la apuntada por Beck (1979). Su frecuencia y modificaciones de su contenido dependen si se trata de pacientes que están conviviendo o no con su familia. En pacientes que conviven con su familia es importante contactar con el entorno familiar como colaborar de la terapia; y la frecuencia de las sesiones suele ser menor que con pacientes que no viven con familiares. El rol de estos familiares en la terapia suele estar relacionado con el seguimiento del programa terapéutica, y también con el manejo de crisis y conflictos. Igualmente el terapeuta puede considerar oportuno, según el caso, realizar intervenciones familiares (terapia cognitiva familiar).
La finalidad de la C.T con esquizofrénicos es disminuir o modificar los Supuestos personales desadaptativos y las distorsiones cognitivas derivadas de ellos, a través del establecimiento de una colaboración (con el paciente y/o familia) y el uso de las técnicas cognitivas habituales y las técnicas conductuales (sobretodo el entrenamiento de habilidades sociales). En resumen intervenciones individuales, familiares y grupales pueden ser utilizadas en este enfoque.
Resumiendo las tres orientaciones presentadas: La I.P.T se basa en un modelo de procesamiento de la información y competencias sociales; el grupo de U.C.L.A en la teoría del aprendizaje social y la C.T en un modelo semántico-conductual.
EL MODELO INTERACTIVO DE PERRIS (1988)
El concepto central de este modelo sobre la esquizofrenia es el de "Vulnerabilidad personal" como facilitador del trastorno, y resultado de la interacción de factores psico-bio-sociales. Esos factores serían:
·         A) Biológicos: Factores genéticos, influencias pre-post/natales, factores bioquímicos y Neurofisiológicos.
·         B) Sociales/Relacionales: Factores culturales, Relaciones afectivas tempranas con los progenitores (apego-desapego), posibilidades ambientales y eventos estresantes vitales.
·         C) Psicológicos: Predisposición a errores en el sistema de procesamiento de la información.
La vulnerabilidad personal resultante de la interacción de esos factores supondría tres tipos de déficits (Wing, 1974):
·         A) Distorsiones cognitivas.
·         B) Conductas mal-adaptativas.
·         C) Déficits en las habilidades sociales.
En cuanto a los factores cognitivos aparecerían Significados personales relacionados con deficiencias personales percibidas y con el tipo de relación con familiares significativos. Las distorsiones cognitivas más frecuentes en la esquizofrenia serían:
·         1) Identificación predicativa (Arieti, 1948, 1955, 1974): El sujeto obtiene conclusiones de sus experiencias en base a las relaciones de predicado, en especial las conclusiones personales (inferencias). La persona no psicótica obtiene estas conclusiones solo aceptando la identidad del sujeto (lógica aristotélica). Por ejemplo, un esquizofrénico podría "razonar":
o    "Butragueño es un jugador de futbol".
o    "Yo juego al futbol".
o    "Yo soy Butragueño".
·         2) Atribuciones precipitadas de significado: El sujeto esquizofrénico tiene una baja tolerancia a la ambigüedad, y en las situaciones confusas obtiene interpretaciones arbitrarias (inferencias arbitrarias) con gran rapidez, siendo esta la base de las ideas delirantes (en especial de las ideas de referencia).
·         3) Sobre inclusión egocéntrica ( Cameron, 1938; Lidz, 1974): Es la tendencia del sujeto a responder a diferencias situaciones incluyéndolas en un mismo concepto o patrón cognitivo (sobre generalización). En concreto se trata del pensamiento "egocéntrico" (Piaget) donde el paciente relaciona los acontecimientos del mundo como referidos a él mismo (personalización). Se le ha denominado también como "omnipotencia del pensamiento" y "sensación de omnipotencia".
·         4) Confusión de causas y significados (Jacob, 1982): Se le denomina también como personalización (Beck, 1979) y "proyección". Cuando el sujeto se enfrenta a un acontecimiento externo novedoso que debe explicarse, utiliza una interpretación relacionada con su auto concepto. Por ejemplo un sujeto esquizofrénico recibe un rechazo de una chica al pedirle bailar en una discoteca, y entonces él cree que se debe a su poco atractivo personal, sin pensar en otras explicaciones alternativas.
·         5) Desimbolización (Searles, 1962): El sujeto se cree literalmente el significado de las metáforas, concretizándolas, "cosificándolas". Por esto se desaconseja en la terapia el uso de las metáforas con estos sujetos.
·         6) Concretización y perceptualización de conceptos (Arieti, 1959): Se refiere a la tendencia de trasladar los conceptos abstractos a preceptos. Este proceso es similar al proceso onírico, según Arieti, donde el pensamiento paleológico (identificación predicativa) se traslada a nivel de imagen visual. Esto produciría como resultado las experiencias alucinatorias.
Perris (1988) concluye que el tipo de procesamiento distorsionado básico del esquizofrénico es el "Procesamiento Egocéntrico de la información". El egocentrismo sigue los principios del "proceso primario" (Freud, 1895, 1900; B. Klein y Noy, 1976): conjunción y representación de experiencias y fenómenos internos al sujeto. En el esquizofrénico rige este tipo de procesamiento primitivo de la información, sin que el "proceso secundario" (contrastación del feedback proveniente del mundo externo) tenga suficiente fuerza para modificarlo.

OBJETIVOS TERAPÉUTICOS

En relación al modelo de Perris (1988) y los otros dos modelos presentados (I.P.T; Brenner, 1980 y modelo de la universidad de U.C.L.A; Liberman, 1981), podemos hacer la siguiente relación:
·         1) Reducción de los síntomas y sus repercusiones psico-bio-sociales mediante la utilización de recursos médicos (psicofarmacológicos), psicológicos (psicoterapia individual y/o familiar) y sociales (recursos comunitarios todos ellos de manera integrada.
·         2) Reducción y/o modificación de los supuestos personales disfuncionales y las distorsiones cognitivas a la base del déficit cognitivo del sujeto.
·         3) Desarrollo de habilidades y competencias sociales que permitan al sujeto una vida más integrada socialmente y más autónoma.
·         4) En resumen, se trata de disminuir la vulnerabilidad del sujeto mediante intervenciones socio-familiares (reducción de los eventos vitales estresantes y repercusiones sociales y familiares), biomédicas (psicofarmacológica) y psicológicas (cognitivo-conductuales).

PROCESO DE INTERVENCIÓN

En general se siguen los planteamientos de la C.T (Beck, 1979), pero Perris (1988) destaca además:
·         1) El terapeuta parte de la concepción de que la esquizofrenia es el resultado de deficiencias en el procesamiento de la información que tienen su etiología en las interacciones de factores biológicos y ambientales. Las relaciones infantiles del niño con su madre (en especial los primeros seis meses de vida después del nacimiento) son muy relevantes para el desarrollo cognitivo-afectivo de la persona.
·         Los trastornos de la relación de apego (Bowlby, 1969; Reda, 1986) entre el niño y sus progenitores pueden hacer vulnerable al sujeto a distorsiones del procesamiento de información.
·         2) Es necesario realizar una historia detallada sobre la biografía y circunstancias vitales del sujeto, ya que esto sirve como marco explicativo de las experiencias psicóticas e introduce continuidad, donde aparentemente no la hay (en la línea de "incomprensibilidad" de Jaspers).
·         3) La utilización de la empatía es central para establecer la relación terapéutica. Esta consiste en comprender el estado psicológico del paciente (de sus cogniciones y afectos) a lo largo de la terapia.
·         4) El terapeuta adopta un papel de maestro que socializa al paciente en los principios de la terapia y desarrolla una relación de colaboración con el paciente (empirismo colaborativo).
·         5) La medicación se utiliza en las dosis adecuadas, pero mínimas, de modo que no se eliminen totalmente los síntomas; ya que su experiencia es necesaria para la terapia ("activación de significados"). El terapeuta informa al paciente de la necesidad del neuroléptico a dosis bajas, de modo que el sujeto esté en un estado psicológico donde pueda utilizar sus recursos de contraste de significados ("pruebas de realidad"). Dosis altas de medicación impedirán el ciclo de contraste e incluso producir cronicidad y recaídas frecuentes.
·         6) Las relaciones con los familiares durante la terapia se realiza si el paciente convive con esta. Se informa al paciente de que se tendrán sesiones con la familia. Se suele dividir la sesión en dos partes una con solo los familiares significativos y otra con estos y el paciente; si el paciente es muy suspicaz a la presencia de los familiares se tendrán sesiones por separado. A la familia se le suele orientar sobre pautas de colaboración en la terapia (co-terapeutas, manejo de la medicación, manejo de crisis, expresión no hostil de afectos, etc.).
·         7) Las sesiones con el paciente no deben durar más de 30 minutos, ya que estos pacientes tienen dificultades para sostener la atención más de ese tiempo.
·         8) La estructura de la sesión no difiere, en general de la C.T de Beck. Es necesario tener en cuenta que los pacientes más crónicos y con síntomas deficitarios (negativos) suelen responder mejor a intervenciones más conductuales (ver modelo de U.C.L.A).
·         9) Las técnicas conductuales más usadas son el entrenamiento en habilidades sociales y de autonomía personal; así como la resolución de problemas y las auto-instrucciones. Las técnicas cognitivas son las apuntadas por Beck (1979). A estas técnicas se unen procedimientos educativos e informativos dirigidos a la familia sobre distintos aspectos del tratamiento y la rehabilitación. También el entrenamiento de habilidades sociales puede adoptar un formato grupal (incluyendo habilidades cognitivas) de 6-7 pacientes.
·         10) El proceso terapéutico con estos pacientes suele pasar por varias fases: expectancia (oscilación entre confianza-desconfianza, se intenta establecer una relación terapéutica, y el terapeuta utiliza la empatía), optimismo irrealista (el paciente desarrolla expectativas irrealistas sobre la solución a corto plazo de sus problemas; el terapeuta utiliza la socialización terapéutica), esperanza y esfuerzo constructivo (desequilibrios sintomatológicos frecuentes; el terapeuta utiliza el empirismo colaborativo-contraste de hipótesis o significados y las tareas para casa) y la fase de terminación (recaídas, resistencia a la separación, visión del terapeuta como "buena y gran madre"; el terapeuta trabaja las cogniciones y conductas a la base de estos problemas).
·         11) Los pacientes adecuados para la C.T (Perris, 1988) tendrían las siguientes características:
o    18-35 años.
o    Ambos sexos.
o    Diagnóstico de esquizofrenia (DSM-IV o CIE-10).
o    Diagnóstico de trastorno de la personalidad grave.
o    Se excluyen:
§  Pacientes con lesión cerebral.
§  Uso prolongado de alcohol o drogas.
§  Síndrome esquizo-afectivo.
o    Participación voluntaria en la terapia.
o    Nosotros añadiríamos que la C.T presentada por Perris (1988) parece estar indicada para pacientes psicóticos jóvenes y adultos (18-35 años) con sintomatología de tipo productivo, y que responden bien, en general, a la utilización combinada de psicofármacos y psicoterapia. En resumen sujetos adultos-jóvenes con esquizofrenia tipo I.
o    Así mismo para la esquizofrenia tipo II (defectual, deficitaria), la respuesta a los neurolépticos es más pobre y la necesidad de programas de rehabilitación psicosocial más necesaria. En este caso el modelo U.C.L.A o I.P.T de psicoterapia parece el más indicado, al menos durante una primera y larga fase de desaparición posible de los síntomas deficitarios.
·         12) Los métodos cognitivos generales para el manejo de los síntomas y estructuras delirantes y alucinaciones consisten en:
o    A) Reconstrucción de experiencias infanto-juveniles en conexión a los significados relacionados con estas experiencias, y comprobación por confrontación con la realidad (Beck, 1952).

o    B) Aprendizaje del paciente de lo que es una actitud referencial y concretización y conexión con historia personal (Arieti, 1962).

Evaluación de un programa de habilidades de comunicación en la esquizofrenia

Uno de los problemas que notas, es la dificultad para mantener una conversación ya no coherente con ellos, sino inteligible. En la mayoría de las ocasiones, nos cuesta mucho comunicarnos con ellos,

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Evaluaciónde un programa de habilidades de comunicación en la esquizofrenia


 

RESUMEN:

Este artículo es el resultado del análisis y evaluación de un grupo de tratamiento de habilidades de comunicación, desarrollado entre febrero y abril de 2001 con pacientes con trastorno mental grave.
El programa se llevó a cabo mediante sesiones grupales con una duración de cuarenta y cinco a sesenta minutos. El programa constó de 17 sesiones y por ahora lo han hecho 8 pacientes en un grupo, con un psicólogo y dos trabajadoras sociales que participaron como coterapeutas.
Como primer avance de resultados, en el grupo piloto de esta experiencia, vemos que los participantes del grupo que por ahora ha participado en el programa, 8 en total, han incrementado la fluidez verbal, la participación ha sido alta, así como la asistencia. Además, han desarrollado mecanismos de asertividad. También hay que destacar el buen clima grupal entre los participantes y con los terapeutas.

SUMMARY:

This article is the result of the analysis and evaluation of a group of treatment of skills of communication, developed between February and April, 2001 with patients with mental grave disorder. The program removed to end by means of meetings groups with a duration from forty five to sixty minutes. The program consisted of 17 meetings and for the present they have made it 8 patient in a group, with a psychologist and two social workers who took part like therapist. A advance of results, in the group I pilot of this experience, we see that the participants of the group who for the present has taken part in the program, 8 in whole, have increased the verbal fluency, the participation has been high, as well as the assistance. Besides, they have developed mechanisms of asertividad. Also it is necessary to emphasize the good climate groups between(among) the participants and with the therapists.

INTRODUCCIÓN:

El trabajo diario con psicóticos, uno de los problemas que notas, es la dificultad para mantener una conversación ya no coherente con ellos, sino inteligible. En la mayoría de las ocasiones, nos cuesta mucho comunicarnos con ellos, lo cual lleva a las siguientes hipótesis:
1.       Nos cuesta comunicarnos a nosotros
2.      Les cuesta a ellos expresarse correctamente
3.      No congeniamos lingüísticamente terapeutas y pacientes; es lo que en la calle diríamos que "no estamos en la misma onda".
En este trabajo, se va a intentar analizar el lenguaje utilizado por los esquizofrénicos y su repercusión para comunicarse entre ellos y de ellos con la sociedad.

EL LENGUAJE EN LA ESQUIZOFRENIA:

Cuando nos fijamos en el habla de los esquizofrénicos, denotamos algunas carencias y algunos excesos, pero sobre todo lo que se ve es lo deteriorado del discurso y la dificultad que tienen para comunicarse de una manera coherente para el interlocutor y que este les entienda, se puede hablar pues de un lenguaje disgregado, con graves alteraciones semánticas sobre todo, pero con una sintaxis pobre.
Los esquizofrénicos pueden utilizar el lenguaje de forma adecuada, pero no logran comunicarse bien debido a que no tienen en cuenta a sus interlocutores y las necesidades informativas de éstos. La actuación del esquizofrénico cuando el número de elementos verbales es superior a tres o cuatro, empeora drásticamente. Hay un exceso de monólogos en este tipo de pacientes, esto nos llevaría a señalar que el discurso es pobre, que cuesta un gran esfuerzo por parte del interlocutor-receptor conseguir nexos de unión entre las frases que den consistencia a la conversación, que el número de comentarios espontáneos es mínimo, lo que obliga al receptor a forzar en todo momento la conversación para darle una continuidad que no siempre se consigue, por no hablar de lo complicado que resulta para esta población el cambio de tema a mitad del discurso, representando gran dificultad los métodos tradicionales utilizados con este fin de cambio de tema: al hilo y a saltos.
Cuando un esquizofrénico actúa como emisor encuentra grandes dificultades a la hora de proporcionar información que le permita identificar un único referente.
Las descripciones ofrecidas son inadecuadas para las necesidades del oyente con respecto a la tarea que se quiere desarrollar, y el diseño en función del receptor es defectuoso. La idea del programa de entrenamiento en habilidades de comunicación que nosotros planteamos era paliar en lo posible todos estos déficit y patologías presentes en esta población.

PERFIL DE LOS USUARIOS:

El perfil de los pacientes beneficiarios de este programa es:
Paciente con trastorno mental grave: en la mayoría, por no decir en la totalidad de los casos, el paciente tiene un diagnóstico de psicosis, en sus diferentes formas y manifestaciones.
Perfil de "nuevo crónico": son pacientes en su mayoría jóvenes, con una edad media de 28-30 años aproximadamente, con un comienzo temprano en el circuito psiquiátrico y con algunos años en éste a pesar de su corta edad.
De reciente ingreso en el Centro, el objetivo de este programa es ser la puerta de entrada a otros programas y el fomento de la fluidez verbal para un mejor aprovechamiento de los diferentes programas.
Con dificultades de comunicación con los otros, en unos casos como reflejo de los síntomas negativos y en otros como carencias ya existentes antes del comienzo de la enfermedad.
En proceso de adaptación al recurso, con la intención de acelerar este proceso por medio de la conversación y la interrelación con el otro, facilitando el conocimiento mutuo y la creación de redes sociales dentro y fuera de la institución.

OBJETIVOS DEL PROGRAMA:

1.       Incremento de la fluidez verbal
2.      Mejorar los componentes verbales y no verbales de las habilidades de comunicación
3.      Fomentar la relación con el otro.
4.      Desarrollar unos contenidos de conversación adecuados
5.      Aumentar las redes sociales
6.      Disminuir el aislamiento en casa
7.      Desarrollar la habilidad de iniciar, mantener y finalizar conversaciones
8.     Desarrollar la habilidad de cambiar de tema en las distintas conversaciones
9.      Facilitar la integración en la actividad normal a la hora del alta médica
10.  Aumentar su autoestima.
11.   Dotarles de instrumentos para resolver autónomamente problemas de la vida cotidiana.
12.  Potenciar la relación entre ellos.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

1.       Crear un clima de confianza entre ellos y con los terapeutas.
2.      Establecer visos de normalidad en sus relaciones.
3.      Dotarles de instrumentos para mantener relación con el otro.
4.      Disminuir en lo posible la ansiedad al entrar en contacto con los otros.
Todas estas puntuaciones van de 1 a 5, siendo:
1.       MUY NEGATIVO
2.      NEGATIVO
3.      NORMAL
4.      POSITIVO
5.      MUY POSITIVO
La escala de AUTOEVALUACIÓN que se les pasó constaba de 12 ítem que ellos mismos tenían que puntuar de 1 a 5 según les costase más o menos responder ante esa situación (iniciar una conversación, mantenerla, expresar afecto,...) Siendo:

CONCLUSIONES DEL TRABAJO:

Como primeras conclusiones, vemos que los participantes del grupo que por ahora ha participado en el programa, 8 en total, se han incrementado la fluidez verbal, la participación ha sido alta, así como la asistencia. Además, han desarrollado mecanismos de asertividad y se ha desarrollado un buen clima grupal entre los participantes y con los terapeutas. Vemos que un programa en el que no sólo se entrene al paciente en ejercicios repetitivos de formulación de pregunta-respuesta, sino que además se incentive el hablar por hablar, del tema que sea con otros (exceptuando la enfermedad) y la búsqueda propia de soluciones ante problemas cotidianos que acontecen a esta población tiene grandes efectos beneficiosos, en cuanto a incremento de autoestima y de mejora en la relación entre ellos y la de terapeuta-paciente.
En el primer grupo que ha realizado este programa los resultados nos parecen alentadores. Ha aumentado la comunicación entre ellos, se sienten más capacitados para iniciar y mantener conversaciones, para rechazar peticiones, así como para formular peticiones (pedir favores) consideradas como razonables, defender sus derechos, mostrar expresiones de afecto, expresar su opinión, hacer frente a las críticas o expresar su desacuerdo con algo / alguien.
Así mismo, mantenemos que:
·         Los grupos de habilidades de comunicación con esquizofrénicos, tienen que ser lo más homogéneos posibles, para facilitar una buena dinámica grupal.
·         Sólo debe hacerse un grupo cuando el número de candidatos que cumplen los requisitos de entrada al programa sea el suficiente, sin forzar en ningún caso la formación de un grupo.
·         Un grupo en el que se incentive la conversación es muy positivo para este tipo de población y facilita la integración en el recurso y de cara al alta

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